domingo, 19 de octubre de 2014

La escuela de los ingredientes esenciales, Erica Bauermeister

Las vidas y los ingredientes se mezclan y se cocinan en esta escuela.

Una vez al mes, los lunes por la noche, ocho alumnos se reunen en el restaurante de Lillian para asistir a clase de cocina.
Entre ellos se encuentra Claire, una joven que trata de asimilar su nueva identidad como madre; Tom, un abogado cuya vida ha sufrido un grave revés debido a una pérdida; Antonia, una diseñadora de cocinas italiana que se está adaptando a la vida en Estados Unidos; y Carl y Helen, una pareja que lleva mucho tiempo casada y cuya unión contiene sorpresas de las que el resto de la clase jamás sospecharía.

Los estudiantes acuden para aprender el arte que se esconde tras los platos de Lillian, pero pronto resulta evidente que cada uno, inconscientemente, busca una receta para algo más allá de la cocina. Uno tras otro se transforman en los aromas, sabores y texturas de lo que crean. Con el paso del tiempo, los caminos de los alumnos se mezclan y se entrecruzan, y la esencia de la comida de Lillian se expande más allá del restaurante y se cuela en los rincones secretos de sus vidas, con resultados a menudo inesperados, y siempre deliciosos.

Mis pensamientos...
El libro mezcla dos de mis pasiones, la literatura y la gastronomía, como no leerlo. 

Tiene un final abierto, quedan muchas cosas en el tintero, como la vida de Lillian, o de Tom, supongo que habrá segunda parte.
Es una novela corta, intensa y fácil de leer, nos sumerge en la vida de los personajes y en la cocina entrecruzando ambos de forma dulce y certera. 

Lillian, nuestra protagonista, va desgranando sus recetas y mezclando sus ingredientes a la vez que nos presenta a los personajes. "Sabía que en un momento u otro en el transcurso de la clase los ojos de cada uno de ellos se abrirían como platos, rebosantes de alegría o de lágrimas o de resolución; siempre pasaba. El momento y el motivo serían diferentes para cada uno, y era precisamente eso lo que le fascinaba. No hay dos especias que funcionen igual".
Descripciones, "Los aromas que empezaban a despertar su olfato.... Algunos olores eran intensos, un repiqueteo olfativo de tacones sobre un piso de madera". Y otros que te transportan, a mi, a la infancia: "Lillian cogió la naranja, se la llevó a la nariz y aspiró. Olía a sol y a manos pringosas, a hojas verdes brillantes y a cielo azul despejado".
Si tenéis un ratito leed este libro que no dejará dormido ninguno de vuestros sentidos.

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